miércoles, 25 de noviembre de 2009

BONO ADICIONAL A LOS JUBILADOS


PARA IR CALMANDO

LOS ÁNIMOS

Los jubilados que cobran el haber mínimo recibirán 350 pesos extras en diciembre. Será una suma fija por única vez que también comprende a los jubilados y pensionados que ganan hasta 1.500 pesos, aunque en este caso el monto es menor.

Este "reconocimiento extra" será recibido por los jubilados mediante un "bono" adicional de hasta 350 pesos a finales de diciembre.

Según se informó, el bono adicional -que se pagará por única vez- será de $ 350 para los que cobran la jubilación mínima y de ahí se escalona de manera descendente hasta los que perciben beneficios de 1500 pesos.

Para los que perciben un haber de hasta 1000 pesos, el "reconocimiento extra", como lo definió la Presidenta en un acto en un club de Haedo ante más de 800 miembros de la Confederación de Jubilados de Morón, será de 325 pesos y de 275 pesos hasta los 1200 pesos.

Para los beneficiarios de hasta 1300 pesos el pago extraordinario será de 250 pesos, hasta 1400 pesos, de 225 y de 200 pesos en los haberes de hasta 1500 pesos. Quienes perciban un haber superior no gozarán del bono adicional.

Además de Boudou, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, acompañó a Cristina en el acto en el que explicó que la medida beneficiará "a más del 90 por ciento de todos los jubilados y pensionados, 4.903.000 exactamente, que van a tener un ingreso extra además de su haber, su aguinaldo y los 45 pesos del PAMI en estas fiestas navideñas".

La Presidenta resaltó que quien perciba el haber mínimo, "cobrará entonces más de 1600 pesos con esta medida" y agregó que la misma significa una "erogación de 1.793 millones de pesos adicionales que el sistema previsional pone en el bolsillo de nuestros viejos". Los 1600 pesos a los que alude la jefa de estado se componen del haber mensual (847), el aguinaldo (423) y el bono adicional (350). En enero, se acabó la fiesta y se volverá a cobrar lo mismo que en noviembre 2009.

Esta decisión del gobierno busca paliar mínimamente el desorden social y económico en que se encuentra el país, donde cada vez más se evidencian desproporcionadas diferencias entre sectores marginales y de clase media, ni que hablar de aquellos que perciben altos ingresos.

La realidad nos muestra que muchos compatriotas no tienen más remedio que apelar a la lucha, en muchos casos violenta, por su subsistencia; tal es el caso de los piqueteros (amigos y enemigos del gobierno), los desocupados, los ex soldados de Malvinas e indigentes que terminan peleando entre ellos por una dádiva de 180 pesos (y en muchos casos por menos que eso).

Para elevar sus demandas y reclamos la clase pasiva jamás utilizó otro método que la resignación. Quizá, aunque el gobierno no lo haya pensado así, este sea un reconocimiento a los jubilados por la sensatez y paciencia de aquellos que nunca han renunciado a la esperanza de obtener del estado la justa recompensa a su esfuerzo laboral.

El gobierno, en tanto, está enredado buscando fórmulas económicas que vayan atemperando una situación que en muchos sectores de la comunidad se está tornando crítica.